Día 5: O Grove: el paraíso es aquí

RUTA A LANZADA – SAN VICENTE

MIERCOLES 18 MAYO

La costa de la península de O Grove está unida al continente por el itsmo de O Vao. El yacimiento arqueológico de A Lanzada nos pone el relato histórico de una jornada en la que caminaremos por este privilegiado entorno natural del complejo intermareal Umia-O Grove, que veremos desde las alturas del Monte Siradella y que es escogido por muchas aves en sus invernadas. Ya en la costa oeste de San Vicente una ruta con multitud de playas diferentes y rincones mágicos donde sentarse y contemplar la inmensidad de este mar.

Dificultad ALTA
Dificultad MEDIA
Dificultad ALTA
19 kilómetros
Dificultad ALTA
7 horas
Dificultad ALTA
+-490 m / desnivel

Seoane - Ferrería Vella 0174
Playas infinitas..
IMG_20190807_151536
paraíso lleno de vida...
Seoane - Ferrería Vella 0150
obras de arte a cada paso...
Ferrería Vella - Froxán 0751
... y puestas de sol mágicas
Ferrería Vella - Froxán 0334-1
O Grove
previous arrow
next arrow

Haz tu Reserva para el Programa GWF Rías Baixas


El Complejo Arqueológico de A Lanzada es un auténtico libro abierto para comprender la historia del Salnés y del mundo galaico desde el siglo VIII a.C. De la existencia de un asentamiento en este privilegiado lugar ya se sabía desde el siglo XVIII, habiéndose realizado diferentes excavaciones pero fue en las últimas campañas, realizadas a partir del 2010 buscando una villa romana y restos de un antiguo monasterio, cuando los arqueólogos se toparon una grata sorpresa, descubriendo la importancia de este yacimiento que tendría una superficie total de 9000 m2.

En estos trabajos se han descubierto restos que nos indican que estuvo ocupado desde finales de la Edad del Bronce, en el siglo VIII a.C. Apareció una necrópolis infantil, de la que se recuperaron 13 esqueletos de bebés, datados entre los siglos I y II d.C. y perfectamente conservados gracias a este suelo arenoso. Hay también otra área de enterramientos de adultos, entre ellos una mujer del siglo V a la que se ha bautizado como Cornelia y que se cree, por la posición de los cuerpos, que se trata de miembros de una primitiva iglesia cristiana.

Se sabe que durante la Edad de Hierro hasta la romanización en el siglo I d.C. fue un gran centro comercial, apareciendo multitud de piezas de cerámica que indican intercambios con distintos puntos del Mediterráneo como Egipto, Libano, Palestina, Turquía o Túnez . Además se encontraron piezas de vajilla de alta calidad romana (terra sigillata) o una espada de bronce, datada entre los siglos VIII y IV a.C. En la construcción podemos ver un habitáculo de grandes muros que podría ser el almacén.

Por último podemos ver la estructura de una factoría de salazón de origen prerromano, que estaría en funcionamiento entre los siglos III y I a.C., lo que indicaría que los antiguos galaicos ya procesaban el pescado antes de que desde el imperio llegase con sus salazones.

Posteriormente, en la Edad Media se construyó una fortaleza, de la que hoy podemos ver parte de sus muros, que servía como baluarte defensivo ante las invasiones de los piratas normandos. Se dice que, ante la llegada del enemigo, en la torre se encendía una hoguera que era vista desde las Torres de Catoira para, desde allí, dar aviso a Compostela. En el siglo XIII fue destruida por los arabes, levantándose posteriormente de nuevo hasta que las revueltas Irmandiñas la acabaron de rematar, quedando abandonada en el siglo XVI.

A su lado la sencilla Ermita de A Lanzada, del siglo XII, de una sóla nave y con ábside semicircular. En su interior, podemos ver la imagen de la Virgen de A Lanzada.

Salimos de la ermita en dirección a la Praia de Area Gorda. A partir de ahora nos esperan más de 2 kilómetros de la espectacular Praia da Lanzada, por lo que recomendamos comenzar esta etapa coincidiendo con la marea baja. En esta praia, símbolo de las Rías Baixas, conviven los turistas que dan su paseo matutino con multitud de especies de aves que habitan este privilegiado ecosistema, donde las algas son la base de la cadena trófica. Atravesamos con tranquilidad la playa por la arena mojada disfrutándola con todos los sentidos, parándonos en cada charca y comprobando por nosotros mismos la cantidad de vida que tiene esta Lanzada.

Al final de la playa salimos unos metros a la carretera de San Vicente para ya muy pronto tomar el sendero de Siradella que, por el medio de una duna rampante rebosante de vegetación, nos lleva ascendiendo al mirador.

El Mirador de Siradella, con 159 metros de altura, es el mejor lugar para ver toda la inmensidad de este espacio. El Istmo da Lanzada separa dos espacios de gran y distinta biodiversidad: a un lado, vemos el mar abierto con los barcos de Portonovo saliendo a faenar. Por el otro, un espacio intermareal lleno de vida.

El Complejo Intermareal Umia-Grove es la única reserva ornitológica de SEO/Birdlife en Galicia y la mayor de España con sus 7.534 hectáreas de superficie. Humedales, lagunas, bahías, playas y todo este mar forman un entorno único que visitan 220 especies de aves diferentes para pasar el invierno. La espátula, el ostrero, el correlimos tridáctilo, el zarapito trinador, el colimbo grande o especies de gaviotas amenazadas, como la pardela balear, se dejan ver por toda esta área buscando el abundante alimento que proporciona esta llanura intermareal de fango y arena.

La puerta de entrada a la reserva es la costa de O Grove, por la que llegan en bandadas en los meses de invernada, siendo posible ver un gran numero de especies. La protección de estos espacios pretende garantizar la supervivencia a largo plazo de las especies y hábitats europeos más valiosos y amenazados. Además, contempla la interacción del hombre y el desarrollo de actividades .

Por detrás del Centro de interpretación parte un pequeño camino que nos acerca al Castro de Siradella, donde tenemos aún una mejor visión de toda la Ensenada do Vao y ese pequeño cordón dunar que separa la «isla» de O Grove del continente.

El el Centro de Interpretación da Natureza podemos ver un video explicativo del lugar, así como posters con explicaciones de las aves existentes, del movimiento de las mareas y distintas colecciones de restos óseos.

Desde allí arrancamos un sendero que, en continuo descenso entre pinares, nos va a llevar a la costa pasando por una bodega de la que sólo podemos ver el alto muro que la circunda y por unas naves de conserva. Así llegamos al espacio natural de Punta Moreiras, en un entorno muy fotogénico. La desembocadura del pequeño río atrae las aves, que descansan tranquilamente en unas aguas de color turquesa. Al fondo, las pequeñas embarcaciones de Porto Meloxo completa el cuadro.

El Museo da Salga allí existente nos cuenta la historia de esta pequeña ensenada de la costa de O Grove, que recibe las frías aguas del atlántico, ricas en oxígeno y plancton y es el habitat privilegiado elegido por moluscos como las almejas, los berberechos y las ostras, que podemos ver de gran tamaño.

Esta riqueza de recursos y la existencia de varios puertos naturaleza hizo, desde finales del siglo XVIII hasta mediados del siglo XX, se asentaran en esta zona varias familias de fomentadores catalanes que traían unas nuevas forma de procesar la sardina mediante el método de prensado del pescado, para retirar así el aceite evitando que se ponga rancio, después de sumergirlo totalmente entero (sin eviscerar) durante 15 días en una salmuera saturada.

El trabajo se hacía durante los meses de verano y otoño, dando empleo a muchas familias de las cercanas aldeas de Porto Meloxo y Reboredo. Las mujeres se encargaban del transporte de la sal y de elaborar la salmuera, además de realizar el transporte del pescado desde los barcos. Los hombres, muchos menos, eran los encargados de construir los recipientes de madera para su envasado. Grandes veleros eran los encargados de la distribución del producto elaborado por la costa gallega y el Mediterráneo.

En la actualidad, en toda la ensenada, se pueden encontrar restos de más de una decena de estas fábricas de salazón y una de ellas es la que hoy podemos visitar su interior, convertido en Museo.

Desde el Faro de Punta Moreiras, rodeado de curiosas esculturas de granito sale un sendero que nos llevará por un sinfín de playas, a cada cual más hermosa. La Praia das Pipas está situada en un entorno espectacular, con el pinar llegando a la misma orilla y el agua cristalina. Cualquier rinconcito es bueno para mirar los reflejos que forman las enormes rocas de granito en el mar. Durante la temporada estival tiene abierto un chiringuito donde poder tomar un helado o una rica paella. Unos metros más adelante se encuentra la Praia de Reboredo. Entre las dos forman la mejor zona para hacer la parada de avituallamiento en esta etapa.

El siguiente arenal que nos encontramos es la Praia Mexilloeira, con 1300 metros de longitud. Sus condiciones de mar y viento la convierten en la elegida por muchos deportistas para la práctica del windsurf y kitesurf, Esta playa es recorrida por un gran cordón dunar que crea la Lagoa da Bodeira, formada por la acumulación de agua dulce de los regatos cercanos y que guarda en su poca superficie una gran diversidad de flora y fauna.

Después de pasar la Praia de Area Grande encontramos la Punta de A Barcela, donde se encuentra otra de las antiguas fábricas de salazón que poblaban toda esta costa.

En la Praia do Carreiro está la Necrópolis de Adro Vello, toda otra lección de historia. Por orden cronológico, tenemos restos de una fábrica de salazón de hace más de 2000 años, lo que implicaría, al igual que la de A Lanzada, un gran desarrollo pesquero. Podemos ver las piscinas donde se realizaba la salmuera y que están revestidas de un mortero que impermeabiliza sus paredes. Sobre los restos de esta antigua factoría se construyó una villa romana entre los siglos III y IV, de la que podemos ver sus muros de contención en la parte del mar. Entre los siglos VI y VII se construye una iglesia de la que hoy distinguimos su puerta de entrada, una nave rectangular, la sacristía y el altar.

A comienzos de la Edad Media dejó de estar habitada y se empezó a utilizar como cementerio, pudiendo distinguirse sarcófagos desde esa época hasta el Siglo XVIII, un periodo de casi mil años. Conserva también la base de una torre cuadrada que seguramente era utilizada con funciones defensivas, ya que los ataques piratas de vikingos y normandos eran muy frecuentes y de ahí también el abandono de las poblaciones costeras.

Su estado de conservación no es el mejor y la visita se limita a verlo desde el exterior de una verja. Pero estamos seguros que, en los proximos años, estos yacimientos que visitamos hoy nos darán muchísima información para componer la historia de esta comarca del Salnés.

A partir de Punta Pateiro, donde existe un pequeño faro, el sendero se estrecha adentrándose en el acantilado hasta llegar a Praia Castiñeira, uno de los paraísos nudista de estas Rías Baixas.

En las calas de Barreiro Con Negro nos paramos a fotografiar las pequeñas conchas que las forman. No son calas de arena, son millones de pequeñas conchas y caracolas de todas las formas y colores que os podéis imaginar. Aquí se levanta orgulloso la mole granítica de O Con Negro, para marcar la parte más occidental de este península de O Grove.

A partir de aquí, comienza un sencillo y cómodo paseo donde las grandes rocas (cons) son las principales protagonistas. Miremos a donde miremos surgen formas entre todo ese granito, en un lugar mágico que va mudando su cara según el reflejo del sol. La flora es la típica dunar, con la presencia de cardos y otras especies que tienen que adaptarse a estas duras condiciones de existencia.

A la derecha, una valla metálica divide los terrenos de una antigua Batería Militar J-1 Puerto Cuaces, de la que aún podemos ver dos cañones. Instalada en 1936, es la única de la provincia que se mantiene como zona militar, siendo utilizada para maniobras.

A partir de aquí comienza un paseo de madera con gran cantidad de rincones mágicos donde apostarse a ver la puesta de sol. Así llegamos a la Praia da Barrosa, donde está situado el Pub Náutico, una experiencia ideada por un romántico de la música que, con gran iniciativa y aprovechándose del paradisíaco entono en que se encuentra, ha convertido este local en un centro de referencia del verano gallego. Todos los grupos musicales quieren tocar en el Náutico, en unas actuaciones que incluso son seguidas por lanchas desde el mar.

Allí, en el Porto Deportivo de Pedras Negras, finalizamos esta etapa que nos ha llevado por un sendero muy cómodo a visitar los rincones más espectaculares de esta hermosa península de O Grove.

Plan de Ruta

Km EtapaPuntoAltura (m)Km Total
0,0Ermita Nosa Señora da Lanzada1258,4
0,0Restos Fortaleza Medieval958,4
0,1Complejo Arqueológico de A Lanzada958,5
1,5Playa da Lanzada (inicio)1059,9
3,9Playa da Lanzada (fin)362,3
5,1Camiño do Cavernal3163,5
6,4Vertice geodésico Siradella15964,8
6,5Miradoiro de Siradella15064,9
6,5Centro de Interpretación da Natureza15064,9
6,7Mirador de Feáns14265,1
9,9Antigua fábrica de salazón668,3
10,0Museo del Salazón1068,4
10,1Punta Moreiras668,5
10,2Faro de Punta Moreiras1068,6
10,3Esculturas de piedra1268,7
10,8Playa de As Pipas669,2
11,4Playa de Reboredo469,8
11,8Playa Mexilloeira770,2
12,0Laguna de Bodeira570,4
12,9Cons de Pararroxa671,3
13,4Playa de Area Grande071,8
13,8Antigua Salazón572,2
14,4Necrópolis de Adro Vello772,8
14,4Playa do Carreiro772,8
15,1Punta Pateiro2073,5
15,9Playa Castiñeira674,3
16,2Cala Barreiro574,6
16,5O Con Negro574,9
17,4Baterías militares675,8
18,2Playa de Canelas676,6
18,9Punta Abelleiro577,3
19,0Pub Naútico577,4
19,5Puerto de Pedras Negras577,9

Imágenes Etapa O Grove